{"success":true,"data":{"id":236,"title":"Amar a Dios sobre todas las cosas","slug":"amar-a-dios-sobre-todas-las-cosas","author":"P. Jorge Miguel Martínez","tipo":"temporal","liturgical_label":null,"excerpt":"«Oye, Israel, el Señor nuestro Dios, un solo Señor es. Y amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente, y con toda tu fuerza»","content_html":"<h2>Evangelio según San Marcos 12, 28-34<br>31º Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo B</h2><p>Llegó también un escriba que los había oído discutir; y viendo lo bien que Él les había respondido, le propuso esta cuestión: “¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?” Jesús respondió: “El primero es: «Oye, Israel, el Señor nuestro Dios, un solo Señor es. Y amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente, y con toda tu fuerza»”. </p><p>El segundo es: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo». No existe mandamiento mayor que éstos”. Díjole el escriba: “Maestro, bien has dicho; en verdad, que «Él es único, que no hay otro más que Él». Y el amarlo con todo el corazón y con todo el espíritu y con toda la fuerza, y amar al prójimo como a sí mismo, vale más que todos los holocaustos y todos los sacrificios”. </p><p>Jesús, viendo que había hablado juiciosamente, le dijo: “Tú no estás lejos del reino de Dios”. Y nadie osó más proponerle cuestiones.</p>","gospel_ref":"Mc 12,28-3431","gospel_text":"12,28 Un escriba que los oyó discutir, al ver que les había respondido bien, se acercó y le preguntó: «¿Cuál es el primero de los mandamientos?».\n12,29 Jesús respondió: «El primero es: Escucha, Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor;\n12,30 y tú amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma, con todo tu espíritu y con todas tus fuerzas.\n12,31 El segundo es: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento más grande que estos».\n12,32 El escriba le dijo: «Muy bien, Maestro, tienes razón al decir que hay un solo Dios y no hay otro más que él,\n12,33 y que amarlo con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a sí mismo, vale más que todos los holocaustos y todos los sacrificios».\n12,34 Jesús, al ver que había respondido tan acertadamente, le dijo: «Tú no estás lejos del Reino de Dios». Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.\n12,35 Jesús se puso a enseñar en el Templo y preguntaba: «¿Cómo pueden decir los escribas que el Mesías es hijo de David?\n12,36 El mismo David ha dicho, movido por el Espíritu Santo: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha, hasta que ponga a tus enemigos, debajo de tus pies.\n12,37 Si el mismo David lo llama 'Señor', ¿cómo puede ser hijo suyo?». La multitud escuchaba a Jesús con agrado.\n12,38 Y él les enseñaba: «Cuídense de los escribas, a quienes les gusta pasearse con largas vestiduras, ser saludados en las plazas\n12,39 y ocupar los primeros asientos en las sinagogas y los banquetes;\n12,40 que devoran los bienes de las viudas y fingen hacer largas oraciones. Estos serán juzgados con más severidad».\n12,41 Jesús se sentó frente a la sala del tesoro del Templo y miraba cómo la gente depositaba su limosna. Muchos ricos daban en abundancia.\n12,42 Llegó una viuda de condición humilde y colocó dos pequeñas monedas de cobre.\n12,43 Entonces él llamó a sus discípulos y les dijo: «Les aseguro que esta pobre viuda ha puesto más que cualquiera de los otros,\n12,44 porque todos han dado de lo que les sobraba, pero ella, de su indigencia, dio todo lo que poseía, todo lo que tenía para vivir».","transcripcion":null,"thumbnail_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/20211031-HD1-Amar-a-Dios-sobre-todas-las-cosas.jpg","audio_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/audios/20211031-517-Durante_el_ano_DOMINGO_B_31_Mc_1228_34_Amar_a_Dios_sobre_todas.mp3","youtube_url":null,"youtube_id":null,"spotify_url":null,"published_at":"2021-10-30"},"message":null}