{"success":true,"data":{"id":621,"title":"Velar por la salud espiritual de los enfermos graves es un acto de caridad","slug":"velar-por-la-salud-espiritual-de-los-enfermos-graves-es-un-acto-de-caridad","excerpt":"Es una omisión terrible lo que hacen muchas personas con sus familiares enfermos, a quienes no disponen convenientemente, en caso de peligro de muerte, para recibir los santos sacramentos. Para un cristiano la enfermedad y la muerte pueden y deben ser medios para santificarse y redimir con Cristo; a esto ayuda la Unción de los Enfermos.","content_html":"<p><em>Posponer el llamado al sacerdote cuando un familiar está gravemente enfermo por miedo a atemorizarlo es una equivocación común que puede privarlo de las mejores gracias en sus últimos momentos. Este texto reflexiona sobre el deber sagrado de ofrecer los sacramentos a tiempo —Confesión, Eucaristía, Unción de los Enfermos e Indulgencia Plenaria—, disipando falsos temores y destacando la paz que la gracia divina concede al alma en la prueba. Incluye además oraciones por los enfermos y moribundos.</em></p><p style=\"text-align: right;\"><em><strong>Autor: FormacionCatolica.org</strong></em></p><hr><p>Brindar la última ayuda de la religión a los enfermos graves no es solo un acto de caridad meritoria a los ojos de <a class=\"yoast-seo-link\" href=\"https://formacioncatolica.org/para-que-pedir-algo-a-dios-en-la-oracion/\">Dios</a>, sino también un deber sagrado que no se infringe sin incurrir en una responsabilidad terrible. Si uno se vuelve culpable de homicidio cuando deja que su prójimo muera de hambre,  <strong>¿qué nombre le daremos al terrible crimen que permite que un alma se condene por no haberle ayudado oportunamente con los medios que proporciona nuestra santa religión?</strong></p><p>Y, sin embargo, la experiencia continúa demostrando que este crimen es cometido incluso por <a href=\"https://formacioncatolica.org/mons-schneider-la-familia-catolica-es-el-primer-baluarte-contra-la-gran-apostasia-actual/\">familias católicas</a>. Ya sea por miedo o debilidad inexcusable, generalmente se llama al sacerdote solo en el último minuto y, a veces, cuando el paciente ha perdido el conocimiento.</p><blockquote class=\"wp-block-quote is-style-plain\"><p>Disipemos nuestra mente de las falsas preocupaciones de que la persona enferma se asustará si le hablamos de los sacramentos.</p></blockquote><p>Estas <a class=\"yoast-seo-link\" href=\"https://formacioncatolica.org/educar-a-la-familia-hoy-quien-y-como-se-hara/\">familias</a> dicen que quieren llamar a un sacerdote, pero solo cuando el paciente lo quiere. <strong>¿Han olvidado que los pacientes casi nunca se dan cuenta de su condición?</strong><strong>Es nuestro deber prepararlos para recibir ayuda religiosa oportuna</strong>. No perdamos el tiempo. Pongámonos en contacto con nuestra parroquia o con un sacerdote conocido que pueda ayudarnos a cumplir con este grave deber. <strong>Disipemos nuestra mente de las falsas preocupaciones de que la persona enferma se asustará si le hablamos de los sacramentos.</strong></p><p>El paciente sabe muy bien, como lo demuestra la experiencia, que el sacerdote estará allí, a su lado,<strong> para cumplir con el ministerio más dulce y útil, para purificar y consolar su alma, para finalmente darle, en medio de la angustia más cruel</strong>, <strong>la paz y la dulzura de<a href=\"https://formacioncatolica.org/wp-admin/_wp_link_placeholder\"> Jesucristo</a></strong>.</p><p>Por lo tanto, el primer paso a tomar cuando el paciente está en peligro de muerte es llamar a un sacerdote o confesor diocesano sin demora para la administración de los <a class=\"yoast-seo-link\" href=\"https://formacioncatolica.org/la-confesion-frecuente-y-una-homilia-del-santo-cura-de-ars-sobre-la-tibieza/\">sacramentos de la confesión</a>, la Eucaristía y la <a href=\"https://formacioncatolica.org/homilia-diaria-la-uncion-de-los-enfermos/\">unción de los enfermos</a>, y aplicar la indulgencia plenaria <em>in articulo mortis.</em></p><p>«Es increíble la ceguera de tantas<a class=\"yoast-seo-link\" href=\"https://formacioncatolica.org/familias-catolicas-que-realizan-homeschooling-ofrecen-consejos-a-los-padres-para-educar-a-sus-hijos-durante-la-cuarentena/\"> familias</a> que dicen ser cristianas, pero cuando deben demostrar su máximo amor y prestar el mayor servicio a sus seres queridos, que es la salvación de sus almas, se ven arrebatados con tanta vehemencia por el miedo a «atemorizarlos» que no dudan en dejarlos morir privados de los santos sacramentos, que tal vez eran absolutamente necesarios para su salvación eterna. <strong>Es un crimen monstruoso que no estará exento de un gran castigo de Dios</strong>, en este mundo o en el otro, sin ser una excusa para el malentendido afecto que siente ese pariente, <strong>que no temía enterrarlo para siempre en el infierno, en lugar de darte un pequeño susto que te hubiera abierto las puertas del cielo por toda la eternidad</strong>» escribe el P. Antonio R. Marín en su Libro Teología de la Perfección Cristiana.</p><p><em>¡Oh Madre de Piedad, escuchad benigna las súplicas de las familias cristianas, para que ninguno muera en sus hogares sin haber recibido El Santo Viático!</em></p><p>Para un cristiano la enfermedad y la muerte pueden y deben ser medios para santificarse y redimir con Cristo; a esto ayuda la Unción de los enfermos.</p><p><strong>La Unción de los enfermos </strong>es un sacramento instituido por Jesucristo, insinuado como tal en el Evangelio de san Marcos (cfr. <em>Mc</em> 6,13), y recomendado a los fieles y promulgado por el Apóstol Santiago: «Está enfermo alguno de vosotros? Llame a los presbíteros de la Iglesia, que oren sobre él y le unjan con óleo en el nombre del Señor. Y la oración de la fe salvará al enfermo, y el Señor hará que se levante, y si hubiera cometido pecados, le serán perdonados» (<em>St</em> 5,14-15).<strong> La Tradición viva de la Iglesia, reflejada en los textos del Magisterio eclesiástico, ha reconocido en este rito, especialmente destinado a reconfortar a los enfermos y a purificarlos del pecado y de sus secuelas, uno de los siete sacramentos de la Nueva Ley (CIC)</strong>.</p><h2>La gracia de una santa muerte</h2><p>Este sacramento es sumamente necesario y provechoso para una buena muerte. Debe tenerse en alta estima, y se debe proponer al enfermo con gran cuidado y sin demora alguna, sin esperar al último minuto cuando la persona ya no está consciente.</p><p>Así lo establece la Iglesia en el Derecho Canónico: «Aunque este sacramento no sea en sí mismo un medio necesario para la salvación, no le es lícito a nadie descuidarlo; se deben tomar todas las precauciones necesarias para que los enfermos lo reciban mientras todavía están conscientes» (can. 944)</p><p><strong>A ejemplo de San José, que murió entre los brazos de su Hijo Jesús y de María su esposa Inmaculada, la Buena Muerte es una gracia que debemos pedir todos los días: «Señor mío y Dios mío, desde este día y para siempre, acepto de tu mano, de buena gana y con un corazón generoso, la muerte que quieras enviarme, con todas sus angustias, todos sus dolores y penas» (San Pío X).</strong></p><p><img src=\"/uploads/images/8-a6d4.jpg\"></p><h2>ORACIÓN POR UN ENFERMO</h2><p>Señor Jesús, aquel (aquella) a quien amas está enfermo (a). Tú lo puedes todo; te pido humildemente que le devuelvas la salud. Pero, sin son otros tus designios, te pido le concedas la gracia de sobrellevar cristianamente su enfermedad.</p><p>En los caminos de Palestina tratabas a los enfermos con tal delicadeza que todos venía a ti, dame esa misma dulzura, ese tacto que es tan difícil de tener cuando se esta sano.</p><p>Que yo sepa dominar mi nerviosismo para no agobiarle, que sepa sacrificar una parte de mis ocupaciones para acompañarles, si es su deseo.<br>Yo estoy lleno de vida, Señor, y te doy gracias por ello. Pero haz que el sufrimiento de los demás me santifique, formándome en la abnegación y en la caridad. Amén</p><h3 id=\"h-oracion-por-un-moribundo\">ORACIÓN POR UN MORIBUNDO</h3><p>Señor, Padre de misericordia, Dios de toda Consolación, en la inmensidad de tu amor, mira a este (a) hermano(a) nuestro(a) en su dolor.</p><p>Por la Pasión y muerte de tu Hijo Unigénito concédele la Gracia del arrepentimiento y del perdón, para que en el camino de esta vida encuentre en ti un juez Misericordioso.</p><p>Y ya purificado (a) de toda mancha Por la Sangre misma de tu Hijo, pueda así en la Entrar vida eterna.</p><p>Clementísima Virgen, Madre de Dios, consoladora De los que sufren, intercede ante tu Hijo divino por este (a) Hermano(a) nuestro (a).</p><p>Confórtalo(a) con tu maternal auxilio para que no tema las angustias de la muerte, sino que pase alegremente, guiado (a) por ti, a la patria de los bienaventurados.</p>","thumbnail_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/65-f48a.jpg","author":"FormacionCatolica.org","published_at":"2020-09-24 12:00:48","tags":[{"id":10,"name":"Culto y Espiritualidad","slug":"culto-y-espiritualidad"},{"id":18,"name":"Vida Cristiana","slug":"vida-cristiana"}]},"message":null}