{"success":true,"data":{"id":453,"title":"La Sagrada Familia, icono de la Iglesia doméstica","slug":"la-sagrada-familia-icono-de-la-iglesia-domestica","excerpt":"Dios quiso nacer dentro de una familia santificando así la familia humana. La Iglesia nos invita a celebrar la fiesta de la Sagrada Familia y en este marco redescubrir, nosotros también, nuestra condición de miembros de la familia de la iglesia e identificarnos con los miembros de la Sagrada Familia de acuerdo con nuestro estado de vida.","content_html":"<p><em>Dios quiso nacer dentro de una familia santificando así la familia humana. La Iglesia nos invita a celebrar la fiesta de la Sagrada Familia y en este marco redescubrir, nosotros también, nuestra condición de miembros de la familia de la iglesia e identificarnos con los miembros de la Sagrada Familia de acuerdo con nuestro estado de vida.</em></p><p>El Papa emérito <a class=\"yoast-seo-link\" href=\"https://formacioncatolica.org/como-podemos-llegar-a-ser-santos-amigos-de-dios-benedicto-xvi-responde/\">Benedicto XVI </a>&nbsp;escribió una espléndida homilía sobre la Sagrada Familia, <strong>que nos enseña a mirarla como un ejemplo vivo a seguir</strong><strong>;</strong> de modo que los padres puedan identificarse con <strong>el espíritu fiel y activo de <a class=\"yoast-seo-link\" href=\"https://formacioncatolica.org/vida-de-san-jose-segun-la-beata-ana-catalina-emmerick-i/\">José</a>,</strong> las madres con la confianza y <strong>el abandono en la providencia de <a class=\"yoast-seo-link\" href=\"https://formacioncatolica.org/maria-en-las-3-venidas-de-cristo/\">María</a></strong> y los hijos ver en el salvador la imagen de un niño puro y santo a quien amar e imitar.</p><p>«La casa de Nazaret, es una escuela de oración en la que se aprende a escuchar, a meditar, a penetrar en el significado profundo de la manifestación del Hijo de Dios, a través del ejemplo de María, <a href=\"https://formacioncatolica.org/novena-a-san-jose/\" class=\"yoast-seo-link\">José </a>y Jesús» nos recuerda el Papa Emérito.</p><p>«La contemplación de Cristo alcanza su modelo insuperable en María que vive con los ojos puestos en Cristo y atesora cada palabra suya (…) El evangelista Lucas nos hace conocer el corazón de María, su fe, su esperanza y obediencia, su interioridad y su oración, así como su libre adhesión a Cristo. Y todo ello procede del Espíritu Santo que descenderá sobre ella como sobre los apóstoles según la promesa de Cristo. <strong>Esta imagen de María la presenta como el modelo de los creyentes</strong> que conserva y confronta las palabras y las acciones de Jesús, una confrontación que es siempre un progresar en el conocimiento de Cristo».<br></p><blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-style-plain\"><p>«San José…cumplió plenamente su papel paterno en todos los aspectos»</p></blockquote><p>La capacidad de María para vivir de la mirada de Dios es «contagiosa». Y el primero que lo experimenta es José. «Efectivamente con María -explicó el Santo Padre- y &nbsp;sobre todo después, con Jesús, comienza una forma nueva de relacionarse con Dios, de acogerlo en su vida, de entrar en su proyecto de salvación, cumpliendo su voluntad».</p><p>Benedicto XVI recordó que aunque el Evangelio no haya conservado ninguna palabra de San José, su presencia es «silenciosa pero fiel, constante, activa» y que él «cumplió plenamente su papel paterno en todos los aspectos». Entre ellos habló de cómo <strong><a href=\"https://formacioncatolica.org/un-ano-dedicado-a-san-jose/\" class=\"yoast-seo-link\">San José </a>habría educado a Jesús a la oración llevándolo consigo a la sinagoga</strong> los sábados y dirigiendo la oración doméstica por las mañanas y al atardecer. «Así, en el ritmo de las jornadas transcurridas en Nazaret, entre la casa y el taller de José, Jesús aprendió a alternar oración y trabajo y a ofrecer también a Dios la fatiga para ganar el pan que necesitaba la familia».</p><p>Citando la peregrinación de María, José y Jesús al templo de Jerusalén, narrada en el evangelio de San Lucas &nbsp;afirmó que «la familia judía,<strong> como la cristiana, reza en la intimidad doméstica, pero también reza junto con la comunidad</strong>, reconociéndose parte del Pueblo de Dios en camino». </p><p>Las primeras palabras de Jesús: «¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que debo ocuparme de las cosas de mi Padre?» pronunciadas cuando María y José lo encuentran enseñando a los doctores en el Templo, son la llave de acceso a la oración cristiana, «A partir de aquel momento en la vida de la Sagrada Familia se intensificó aún más la oración porque, a través de Jesús (…) no cesará de difundirse y reflejarse en María y José el sentido profundo de la relación con Dios Padre. <strong>La familia de Nazaret es el primer modelo de la Iglesia</strong> en que, en torno a la presencia de Jesús y gracias a su mediación, todos viven en relación filial con Dios que transforma también las relaciones interpersonales».</p><blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-style-plain\"><p>Es en la familia donde se formará la personalidad, inteligencia y voluntad del niño.</p></blockquote><a href=\"/uploads/images/image-12.png\"><img src=\"/uploads/images/image-12.png\" alt=\"\"/></a><p>«La Sagrada Familia es un icono de la Iglesia doméstica, llamada a rezar unida. <a class=\"yoast-seo-link\" href=\"https://formacioncatolica.org/educar-a-la-familia-hoy-quien-y-como-se-hara/\">La familia</a> es la primera escuela de oración. En ella los niños, desde pequeños, aprenden a percibir el sentido de Dios, gracias a las enseñanzas y al ejemplo de los padres (…)  Una educación auténticamente cristiana no puede prescindir de la experiencia de la oración.<strong> Si no se aprende a rezar en la familia, será difícil después colmar este vacío</strong>. Por eso invito a todos a redescubrir la belleza de rezar juntos como familia siguiendo la escuela de la Sagrada Familia de Nazaret» nos dice finalmente Benedicto XVI.</p><p><strong>La familia debe ser una escuela de virtudes. Es el lugar donde crecen los hijos, donde se forman los cimientos de su personalidad</strong> para el resto de su vida y donde se aprende a ser un buen cristiano. Es en la familia donde se formará la personalidad, inteligencia y voluntad del niño. Esta es una labor hermosa y delicada. Enseñar a los niños el camino hacia Dios, llevar estas almas al cielo. Esto se hace con amor y cariño.</p><p>El Papa Juan Pablo II en su carta a las familias nos dijo que es necesario que los esposos orienten, desde el principio, su corazón y sus pensamientos hacia Dios, para que su paternidad y maternidad, <strong>encuentren en Él la fuerza para renovarse continuamente en el amor.</strong></p><p>Así como Jesús creció en sabiduría y gracia ante Dios y los hombres, en nuestras familias debe suceder lo mismo. Esto significa que los niños deben aprender a ser amables y respetuosos con todos, ser estudiosos, obedecer a sus padres, confiar en ellos, ayudarlos y quererlos, orar por ellos, y todo esto en familia.</p><blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-style-plain\"><p>Recordemos que «la salvación del mundo vino a través del corazón de la Sagrada Familia».</p></blockquote><p>La salvación del mundo, el porvenir de la humanidad de los pueblos y sociedades pasa siempre por el corazón de toda familia. Es la célula de la sociedad.</p><p><em>«Oremos hoy por todas las familias del mundo para que logren responder a su vocación tal y como respondió la Sagrada Familia de Nazaret. Oremos especialmente por las familias que sufren, pasan por muchas dificultades o se ven amenazadas en su indisolubilidad y en el gran servicio al amor y a la vida para el que Dios las eligió» (Juan Pablo II).</em></p>","thumbnail_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/La-Sagrada-Familia-icono-de-la-Iglesia-domestica1.jpg","author":"FormacionCatolica.org","published_at":"2019-12-26 08:55:52","tags":[{"id":18,"name":"Vida Cristiana","slug":"vida-cristiana"}]},"message":null}