{"success":true,"data":{"id":984,"title":"Don Bosco recibió de la Virgen María consejos para formar a los jóvenes","slug":"don-bosco-recibio-de-la-virgen-maria-consejos-para-formar-a-los-jovenes","excerpt":"El padre y maestro de la juventud, San Juan Bosco, fue una incomparable figura que ha movido los corazones de jóvenes y adultos a lo largo de su vida, siempre con dulzura y mucha alegría. ¿Cuál era el secreto de Don Bosco? Los prudentes consejos que recibió de la Madre del Cielo.","content_html":"<p><strong>Extracto de las memorias biográficas de <a href=\"https://formacioncatolica.org/los-suenos-de-don-bosco/\">Don Bosco</a>, donde él mismo nos detalla los prudentes consejos que recibió de la <a href=\"https://formacioncatolica.org/lecciones/tratado-de-la-verdadera-devocion-a-la-santisima-virgen-maria/\">Santísima Virgen María</a> para guiar a los jóvenes.</strong></p><p class=\"has-text-align-center\"><strong>***</strong></p><p>Un día del año 1847, después de haber meditado mucho sobre la manera de hacer el bien a la juventud, se me apareció la <a href=\"https://formacioncatolica.org/memoria-de-santa-maria-reina/\">Reina del Cielo</a> y me llevó a un jardín encantador. <strong>Había un rústico, pero hermosísimo y amplio soportal en forma de vestíbulo. Enredaderas cargadas de hojas y de flores envolvían y adornaban las columnas trepando hacia arriba y se entrecruzaban formando un gracioso toldo.</strong> Daba este soportal a un camino hermoso sobre el cual, a todo el alcance de la mirada, se extendía una pérgola encantadora, flanqueada y cubierta de maravillosos rosales en plena floración. Todo el suelo estaba cubierto de rosas. <strong>La bienaventurada Virgen María me dijo:</strong></p><p>– Quítate los zapatos.</p><p>Y cuando me los hube quitado, agregó:</p><p>– Échate a andar bajo la pérgola: es el camino que debes seguir.</p><p>Me gustó quitarme los zapatos: me hubiera sabido muy mal pisotear aquellas rosas tan hermosas.<strong> Empecé a andar y advertí enseguida que las rosas escondían agudísimas espinas que hacían sangrar mis pies. Así que me tuve que parar a los pocos pasos y volverme atrás.</strong></p><p>– Aquí hacen falta los zapatos, dije a mi guía.</p><p>– Ciertamente, me respondió; hacen falta buenos zapatos.</p><p>Me calcé y me puse de nuevo en camino con cierto número de compañeros que aparecieron en aquel momento, pidiendo caminar conmigo.</p><p>Ellos me seguían bajo la pérgola, que era de una hermosura increíble. Pero, según avanzábamos, se hacía más estrecha y baja. Colgaban muchas ramas de lo alto y volvían a levantarse como festones; otras caían perpendicularmente sobre el camino. De los troncos de los rosales salían ramas que, a intervalos, avanzaban horizontalmente de acá para allá; otras, formando un tupido seto, invadían una parte del camino; algunas serpenteaban a poca altura del suelo. <strong>Todas estaban cubiertas de rosas y yo no veía más que rosas por todas partes: rosas por encima, rosas a los lados, rosas bajo mis pies. Yo, aunque experimentaba agudos dolores en los pies y hacía contorsiones, tocaba las rosas de una y otra parte y sentí que todavía había espinas más punzantes escondidas por debajo. </strong>Pero seguí caminando. Mis piernas se enredaban en los mismos ramos extendidos por el suelo y se llenaban de rasguños; movía un ramo transversal, que me impedía el paso o me agachaba para esquivarlo y me pinchaba, <strong>me sangraban las manos y toda mi persona. Todas las rosas escondían una enorme cantidad de espinas. A pesar de todo, animado por la Virgen María, proseguí mi camino. </strong>De vez en cuando, sin embargo, recibía pinchazos más punzantes que me producían dolorosos espasmos.</p><p>Los que me veían, y eran muchísimos, caminar bajo aquella pérgola, decían: «¡Don Bosco marcha siempre entre rosas! ¡Todo le va bien!» No veían cómo las espinas herían mi pobre cuerpo.</p><p><strong>Muchos clérigos, sacerdotes y seglares, invitados por mí, se habían puesto a seguirme alegres, por la belleza de las flores; pero al darse cuenta de que había que caminar sobre las espinas y que éstas pinchaban por todas partes, empezaron a gritar: «¡Nos hemos equivocado!»</strong></p><p>Yo les respondí:</p><p>– El que quiera caminar deliciosamente sobre rosas, vuélvase atrás y síganme los demás.</p><p>Muchos se volvieron atrás. Después de un buen trecho de camino, me volví para echar un vistazo a mis compañeros. Qué pena tuve al ver que unos habían desaparecido y otros me volvían las espaldas y se alejaban. <strong>Volví yo también hacia atrás para llamarlos, pero fue inútil; ni siquiera me escuchaban. Entonces me eché a llorar: «¿Es posible que tenga que andar este camino yo solo?».</strong></p><p>Pero pronto hallé consuelo. Vi llegar hacia mí un tropel de sacerdotes, clérigos y seglares, los cuales me dijeron: <strong>«Somos tuyos, estamos dispuestos a seguirte». Poniéndome a la cabeza reemprendí el camino. Solamente algunos se descorazonaron y se detuvieron. Una gran parte de ellos llegó conmigo hasta la meta.</strong></p><p>– Después de pasar la pérgola, me encontré en un hermosísimo jardín. Mis pocos seguidores habían enflaquecido, estaban desgreñados, ensangrentados. Se levantó entonces una brisa ligera y, a su soplo, todos quedaron sanos. <strong>Corrió otro viento y, como por encanto, me encontré rodeado de un número inmenso de <a href=\"https://formacioncatolica.org/la-meta-es-el-cielo-formar-a-la-juventud-en-la-santidad/\">jóvenes</a> y clérigos, seglares, coadjutores y también sacerdotes que se pusieron a trabajar conmigo guiando a aquellos jóvenes. Conocí a varios por la fisonomía, pero a muchos no los conocía.</strong></p><blockquote class=\"wp-block-quote is-style-plain\"><p> Has de saber, que el camino por ti recorrido, entre rosas y espinas, significa el trabajo que deberás realizar en favor de los jóvenes. </p></blockquote><p>Mientras tanto habiendo llegado a un lugar elevado del jardín, me encontré frente a un edificio monumental, sorprendente por la magnificencia de su arte. Atravesé el umbral y entré en una sala espaciosísima cuya riqueza no podía igualar ningún palacio del mundo. Toda ella estaba cubierta y adornada por rosas fresquísimas y sin espinas que exhalaban un suavísimo aroma. <strong>Entonces la <a href=\"https://formacioncatolica.org/es-necesario-la-consagracion-a-la-virgen-maria-para-que-me-salve/\">Santísima Virgen</a> que había sido mi guía, me preguntó:</strong></p><p>– ¿Sabes qué significa lo que ahora ves y lo que has visto antes?</p><p>– No, le respondí: os ruego me lo expliquéis.</p><p>Entonces Ella me dijo:</p><p>– <strong>Has de saber, que el camino por ti recorrido, entre rosas y espinas, significa el trabajo que deberás realizar en favor de los jóvenes. Tendrás que andar con los zapatos de la mortificación. </strong>Las espinas del suelo significan los afectos sensibles, las simpatías o antipatías humanas, que distraen al educador de su verdadero fin, lo hieren, y lo detienen en su misión, impidiéndole caminar y tejer coronas para la <a href=\"https://formacioncatolica.org/como-acceder-a-la-vida-eterna/\">vida eterna.</a></p><p>Las rosas son símbolo de la caridad ardiente que debe ser tu distintivo y el de todos tus colaboradores. <strong>Las otras espinas significan los obstáculos, los sufrimientos, los disgustos que os esperan. Pero no perdáis el ánimo. Con la caridad y la mortificación, lo superaréis todo y llegaréis a las rosas sin espinas.</strong></p><p>Apenas terminó de hablar la<a href=\"https://formacioncatolica.org/solemnidad-de-santa-maria-madre-de-dios/\"> Madre de Dios</a>, volví en mí y me encontré en mi habitación. </p><h2>Su Vocación</h2><p><strong><img src=\"/uploads/images/6794519895-697ecc2a37-c-0d00.jpg\" class=\"jodit_left\" style=\"float: left; margin: 0.25rem 1.5rem 1rem 0px; width: 50%; height: auto;\">A los nueve años de edad, San Juan Bosco tuvo su primer sueño revelador que no olvidaría jamás, en el, se le reveló su vocación.</strong> En aquel primer sueño, se vio rodeado de una multitud de chiquillos que se peleaban entre sí y blasfemaban; Juan Bosco trató de hacer la paz, primero con exhortaciones y después con los puños. Súbitamente apareció Nuestro Señor y le dijo:</p><p><strong> «¡No, no! Tienes que ganártelos con la mansedumbre y el amor».</strong></p><p>Le indicó también que su Maestra sería la Santísima Virgen, quien al instante apareció y le dijo:</p><p><strong>«Toma tu cayado de pastor y guía a tus ovejas».</strong></p><p>Cuando la Señora pronunció estas palabras los niños se convirtieron primero, en bestias feroces y luego en ovejas. <strong>Juan Bosco comprendió que su vocación era ayudar a los niños desde la más tierna infancia.</strong></p><p><strong>Por medio de la comunión frecuente,<a href=\"https://formacioncatolica.org/san-juan-bosco-presbitero-y-fundador/\"> San Juan Bosco </a>quería fortificar el alma de los jóvenes contra las embestidas infernales. </strong>A su juicio, la Primera Comunión debía hacerse lo más temprano posible: «Cuando un niño sabe distinguir entre el pan común y el Pan Eucarístico, cuando está lo suficientemente instruido, no es preciso mirar la edad. Que el Rey del Cielo venga de inmediato a reinar en esa alma».</p><p>Don Bosco hizo de la devoción a María Santísima, bajo la hermosa invocación de María Auxiliadora, una columna de la espiritualidad salesiana. «Si llegaras a ser sacerdote -le repetía afectuosamente mamá Margarita- propaga sin cesar la devoción a la Virgen».</p><p>«Publíquese, dígase y predíquese por todos los medios, que María Auxiliadora ha obtenido y obtendrá gracias particulares y aún extraordinarias y milagrosas, a los que ayudan cristianamente a la juventud en peligro, con obras, consejos, con el buen ejemplo o simplemente con la oración» decía el Santo.</p><h2>Diez sugerencias concretas de Don Bosco para ayudar a los jóvenes:</h2><p>Experimentando un llamado interior impetuoso para salvar a los jóvenes de las garras de los voraces lobos, Don Bosco se convirtió en su amigo, guía, líder, pastor y especialmente en su líder espiritual.</p><p>Diez sugerencias concretas para ayudar a los jóvenes basado en las enseñanzas de Don Bosco, tomado de la web  Santavirgenmaria.com.</p><h2>1. Reconocer los innumerables enemigos de los jóvenes</h2><p>Drogas, bebida, pornografía, actividad de pandillas, pensamientos suicidas, materialismo, consumismo y un medio general de desobediencia y rebelión, este es el ambiente moral que los jóvenes están inhalando y que contamina sus pulmones espirituales. <strong>Como adultos y buenos pastores de los jóvenes debemos estar atentos y atentos a estos enemigos numerosos, maliciosos y peligrosos. ¡El Buen Pastor debe conocer la manada de lobos que están buscando a su presa!</strong></p><h2>2. Rezar, y no dejar nunca de rezar por ellos</h2><p>Todos tenemos tiempo para orar. Lo que el oxígeno es para los pulmones, la oración es para nuestra alma.</p><p>Sin oración, nos sofocamos y morimos. Jesús y las cartas de San Pablo insisten en que oremos constantemente y nunca abandonemos la esperanza. Honestamente, probablemente no rezamos lo suficiente por los jóvenes. <strong>Rezamos por la paz mundial, los huérfanos, los enfermos y los moribundos, la Iglesia y sus necesidades, así como por el matrimonio y la familia; todas estas son las más nobles de las intenciones, pero no debemos ser negligentes en la oración por los jóvenes.</strong></p><p>Todos los días rece por los jóvenes, por su seguridad y salvación. Ofrezca oraciones, misas, comuniones y sacrificios por la salvación de los jóvenes.</p><h2>3. Conéctese con adolescentes, especialmente como padre</h2><p>Trabajar con los jóvenes, especialmente un grupo de adolescentes, puede ser muy desafiante hasta el punto de exasperar. Esto no significa que tiremos la toalla; este no era el estilo de San Juan Bosco.</p><p><strong>Los padres deben encontrar tiempo, formas, métodos y estrategias para conectarse con sus hijos adolescentes; cuanto más aparentemente rebeldes, más tiempo y esfuerzo se necesita para conectarse.</strong></p><p>Los adolescentes pueden quedarse callados y retraídos, tristes y deprimidos, enojados y altaneros; todos estos son signos de su desesperada necesidad de la presencia, atención y amor de sus padres.</p><p>¡Los padres no apagan la mecha humeante! Separe el tiempo para estar y comunicarse con los jóvenes.</p><h2>4. Hora de comer con los jóvenes</h2><p>Los estudios sociológicos han demostrado en general la importancia primordial del tiempo de la comida para la familia en general, pero especialmente para los jóvenes.</p><p>Numerosos estudios revelan que los padres que se sientan a la mesa y comen y conversan con sus hijos adolescentes logran que sus jóvenes rindan mejor en la escuela, son mejores atletas, sufren menos depresión y se experimenta una sensación general de alegría y bienestar.</p><h2>5. No llevar los celulares a la mesa o la televisión</h2><p>De hecho, una familia puede estar sentada juntos en una mesa y es como si todos estuvieran en su propio mundo, en su propio juego o mundo de fantasía.</p><p>A pesar de estar en la mesa, a menudo vemos la separación que todavía existe debido a la presencia omnipresente de la electrónica y los medios. La hora de la comida debe estar totalmente libre del televisor, hablando sin cesar; o la radio y la música a todo volumen; el teléfono celular y mensajes de texto constantes, Internet en cualquier tamaño, color y forma.</p><p>En otras palabras, la persona humana, la madre, el padre, el hijo, la hija, el hermano y la hermana, la abuela y el abuelo tienen un valor infinito y prevalecen sobre todos los dispositivos electrónicos en el universo creado. <strong>Sin embargo, es triste decirlo, para muchos, nuestros artilugios inmateriales y la exposición a los medios a menudo trasciende la gran importancia de la persona humana y nuestra conexión entre nosotros. Esto es idolatría moderna. De hecho, la idolatría es cuando colocamos algo por encima de Dios. La persona humana está hecha a la imagen de Dios y debe ser muy respetada por esta dignidad innata.</strong></p><h2>6. De qué hablar</h2><p>Es posible que nuestra cultura deje a las familias que nunca se han conectado realmente en un nivel profundo y que tengan que aprender qué hacer y decir en la mesa.</p><p>Aquí hay algunas sugerencias para crear una atmósfera armoniosa, libre y alegre en la comida familiar.</p><p><strong>Primero, comienza con la oración.</strong> Bendice la comida y pide al Señor Jesús que se siente a comer con la familia. Él es el mejor de los Invitados y la fuente de unión y amor. </p><p><strong>Segundo, escucha</strong>. Cuando un miembro de la familia comunica lo que él cree que es importante, escuche atentamente y sin prejuicios.</p><p><strong>En tercer lugar, anime a todos </strong>y sea una fuente de consuelo.</p><p><strong>¡Cuarto, comparte la verdad! </strong>Un pasaje bíblico, un evento eclesiástico, una reunión social, una inspiración personal, una anécdota personal; todo lo siguiente puede ser alimento y alimento para la comunicación.</p><p><strong>En quinto lugar, sonríe. </strong>Uno de los gestos más alentadores para fomentar la comunicación sana es la sonrisa. También es uno de los signos más claros de que somos discípulos de Jesús el Señor.</p><p><strong>Sexto, aprende algunas historias</strong> cómicas o algunas buenas bromas (limpias).</p><p><strong>Séptimo, ¡ríete!</strong> En el campo de la salud, muchos han llegado a la conclusión de que la risa es la mejor medicina.</p><p><strong>Octavo, comparte conocimiento.</strong> San Ignacio de Loyola en la contemplación para alcanzar el amor establece claramente que si uno ama, está dispuesto a compartir sus tesoros con los demás: ¡comparta el conocimiento!</p><p><strong>Noveno, si un miembro de la familia</strong>, debido a timidez o miedo o cualquier otra causa, no ha dicho nada en la mesa, ¡entonces el padre o la madre deberían alentarlo a compartir cualquier cosa y todos deberían escuchar atentamente!</p><p><strong>¡Décimo, termina con la oración!</strong></p><p>Si se adoptan y se respetan estos principios de comunicación, las familias se comunicarán mejor y será mucho menos probable que los jóvenes experimenten una soledad aplastante que con demasiada frecuencia es la triste condición de muchos.</p><h2>7. Juega con los niños</h2><p><strong>Una de las características del éxito de <a href=\"https://formacioncatolica.org/las-armas-espirituales-que-propone-san-juan-bosco-para-combatir-la-peste/\">San Juan Bosco</a> fue el énfasis que puso en la recreación y el tiempo de juego sano y saludable.</strong></p><p>Los padres deberían aprender a jugar con sus jóvenes. Tenis, ping-pong, baloncesto, ciclismo o senderismo, softball o béisbol. Jugar, y especialmente  los deportes, pueden tener un valor incalculable en la formación de buenos hábitos sociales en los jóvenes.</p><p><strong>¡Sáquelos de las adicciones al mundo electrónico en las que realmente viven, no en un mundo real, sino en un mundo de fantasía!</strong></p><h2>8. Conversación de hora de acostarse</h2><p>Busque oportunidades para hablar en un nivel más profundo con los jóvenes. Para los niños, la hora de acostarse es el mejor momento; ¡inténtelo también con los adolescentes!</p><p>Todos tenemos nuestros miedos ocultos, heridas, dudas, fracasos. Siéntese junto a la cama de su hijo o hija y simplemente pregunte cómo fue el día; luego, si hay algo en su mente o en su corazón que pesa sobre ellos.</p><p><strong>Esto podría ser más eficaz para vincular a su hijo y evitar malas decisiones que todos hemos tomado cuando actuamos en un estado de desolación.</strong></p><h2>9. Practica el perdón</h2><p>Si es que su hijo ha fallado moralmente, nunca desista de ellos, sino practique la misericordia a través del perdón. Dígales que nuestro Dios es un Dios de amor y Él siempre está listo para perdonar, siempre, pero bajo una condición: le decimos a Dios que lo sentimos y que estamos listos para cambiar, listos para ser convertidos.</p><p><strong>Luego lleve a su hijo a la fuente y fuente del perdón, el <a href=\"https://formacioncatolica.org/pasos-para-una-buena-confesion-el-demonio-busca-que-no-te-confieses-o-que-te-confieses-mal/\">Sacramento de la Confesión</a>. «Aunque los pecados de uno sean como escarlata, se volverán blancos como la nieve».</strong></p><h2>10. Consagrar a los jóvenes al Inmaculado Corazón de María</h2><p>En medio de la tempestad y las luchas de la vida, debe haber un refugio sólido de seguridad. Este refugio seguro es el <a href=\"https://formacioncatolica.org/oracion-con-la-que-el-papa-francisco-consagrara-a-rusia-y-ucrania-al-inmaculado-corazon-de-maria/\">Inmaculado Corazón de María</a>. Debemos orar y enseñar a nuestros jóvenes a rezar la oración corta, tierna pero poderosa: <strong>Dulce corazón de María, sé mi salvación</strong>.</p><p>Buscar un verdadero refugio en el Inmaculado Corazón de María nos conducirá al Sagrado Corazón de Jesús y al puerto de la salvación eterna. Como se nos recuerda en la Memorare: «Nunca se supo que ninguno de los que han acudido a su protección implorando su auxilio, haya sido desamparado.</p><p><strong>¡Que Nuestra Señora ponga su manto para cubrir a todos nuestros jóvenes y abrazarlos suavemente en su Inmaculado Corazón!</strong><br></p><h2>Oración de Don Bosco a María Auxiliadora </h2><p>Oh María, Virgen poderosa,<br>grande e ilustre defensora de la Iglesia,<br>singular auxilio de los cristianos,<br>terrible como un ejército ordenado para la batalla,<br>Tú sola has triunfado de todas las herejías del mundo.</p><p>Oh Madre, en nuestras angustias,<br>en nuestras luchas, en nuestros apuros,<br>líbranos del enemigo y en la hora de la muerte<br>llévanos al cielo.<br>Amén</p>","thumbnail_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/Don-Bosco-y-la-educacion-de-los-jovenes.jpg","author":"FormacionCatolica.org","published_at":"2023-01-31 16:30:51","tags":[{"id":6,"name":"Modelos de Vida","slug":"modelos-de-vida"}]},"message":null}