{"success":true,"data":{"id":1113,"title":"Cuando los Santos educaban a los niños","slug":"cuando-los-santos-educaban-a-los-ninos","excerpt":"Hubo una época en que los santos formaron a nuestros hijos y nietos, guiándolos por el camino de la virtud, entre ellos, encontramos a San Juan Bosco, para quien el difícil arte de educar se centra en la promoción y el fomento de una serie de acciones y actitudes que los niños y jóvenes necesitan para convertirse en hombres y mujeres de bien.","content_html":"<p>Frente a las aulas modernas que priorizan el rendimiento intelectual y descuidan el alma, la crianza actual se enfrenta a un ecosistema complejo: niños sobreestimulados, a menudo engreídos o problemáticos, y una pedagogía que ha reducido la trascendencia a un vago sentimentalismo. ¿Cómo devolver la brújula de la virtud a nuestros hogares en pleno siglo XXI?</p><p>La respuesta no está en la última tendencia psicopedagógica, sino en volver la mirada a los santos que revolucionaron la formación juvenil.</p><p>«Cultivar solo el intelecto, abandonando todas las demás facultades humanas, es deformar al hombre».</p><p>En este artículo, tomado de Proyectoemaus.com, recuperamos las pautas educativas de San Juan Bosco. A través de sus escritos, el \"Padre de la juventud\" nos ofrece un sistema integral donde la música, el juego, la disciplina y el lenguaje del amor no son meras herramientas escolares, sino la infraestructura de la Iglesia doméstica. Descubre los consejos prácticos y las virtudes clave que Don Bosco propone para blindar el corazón de tus hijos contra el ocio y las malas compañías, recordándonos que la verdadera educación no sustituye a la familia, sino que la eleva mediante la gracia.</p><hr><p class=\"has-text-align-right\"><strong><em>Tomado de <a href=\"https://proyectoemaus.com/cuando-los-santos-educaban-a-los-ninos/#google_vignette\">Proyectoemaus.com</a></em></strong></p><p>En los escritos y obras de San Juan Bosco se encuentran muchas orientaciones y consejos educativos de gran actualidad para la educación de las familias cristianas.</p><p>«Dios me hizo conocerlo, amarlo y servirlo en este mundo para ser feliz con Él en el próximo«. Así el niño – basándose en el Catecismo – responde correctamente a la pregunta de por qué Dios lo creó.</p><p>En consonancia con esta noción básica, la <a href=\"https://formacioncatolica.org/por-que-las-escuelas-catolicas-fracasan-y-como-salir-del-hoyo/\">educación católica</a> ha significado tradicionalmente, diseñar toda la personalidad del niño para la práctica de la virtud. Produjo así niños con conciencia, en marcado contraste con los niños engreídos y problemáticos que prevalecen hoy en día.</p><p>Las escuelas modernas, en su mayor parte, han perdido de vista, o han ignorado por completo, la verdadera finalidad de la educación. <strong>Miremos hacia atrás entonces a una época en que los santos formaron a nuestros hijos y nietos, guiándolos por el camino de la virtud.</strong></p><p>A continuación se presentan algunos pasajes seleccionados de las pautas educativas establecidas por<a href=\"https://formacioncatolica.org/don-bosco-recibio-de-la-virgen-maria-consejos-para-formar-a-los-jovenes/\"> San Juan Bosco</a> en el último siglo. <strong>Estas verdades poco conocidas o a menudo olvidadas, extraídas de sus escritos, son tan oportunas ahora como entonces.</strong></p><p><strong>-Sobre la música: </strong>Cualquier centro educativo sin música es un cuerpo sin alma. La música educa, calma y eleva; es el medio más eficaz para inculcar disciplina y contribuir a la moralidad.</p><p><strong>-Sobre el amor por la belleza:</strong> El maestro debe también ayudar a sus pupilos a perfeccionar sus sentimientos de belleza. Este es un sentimiento natural, pero debe ser desarrollado y perfeccionado. <strong>Todos los niños tienen la capacidad de aprehender sobre las bellezas de la naturaleza, el arte y la religión.</strong></p><p>«Recuerdo que cuando era niño, mi madre me enseñó a mirar hacia arriba y ver al cielo para observar las maravillas del campo. Durante las noches serenas e iluminadas por las estrellas, ella me llevaba afuera y me mostraba el cielos y me decía: Es Dios quien creó el mundo y puso tantas hermosas estrellas arriba. Si el firmamento es tan hermoso, ¿Cómo será el paraíso?» Don Bosco.</p><p><strong>-Sobre la formación intelectual:</strong> Cultivar solo el intelecto, abandonando todas las demás facultades humanas, es deformar al hombre.</p><p>El Padre de la juventud decía: «La educación intelectual abarca una serie de normas, de medidas prácticas y requiere de recursos apropiados para proporcionar a la inteligencia juvenil el conocimiento de las letras y las ciencias indispensables y útiles para la vida. Pero la escuela no debe tomar el lugar de la familia, y mucho menos, la iglesia. La escuela debe enseñar en relación con la vida».</p><p><strong>-Sobre la formación moral: </strong>Todos, o casi todos los educadores, ven el desarrollo del intelecto como su principal responsabilidad para con el niño. Sin embargo, esto muestra una falta de prudencia, ya que no entienden, o de lo contrario pierden fácilmente de vista, la naturaleza humana y su dependencia recíproca de nuestras facultades. <strong>Dirigen todos sus esfuerzos al desarrollo las facultades cognitivas y de los sentimientos, que confunden errónea y trágicamente con la facultad del amor. Al hacerlo, ignoran por completo a Dios, que es la única fuente de amor puro y verdadero.</strong></p><p><strong>-Sobre la formación social:</strong> Los juegos también son elementos sociales que no deben ser menospreciados.Por esta razón, les damos mucha importancia. Los juegos le enseñan al niño a controlarse y no lastimar ni molestar a sus compañeros; desarrollar sensibilidad social; para aumentar hábitos de cortesía, afabilidad y modales; a estimular el ejercicio de justicia y lealtad, condiciones indispensables no solo para juegos sino también, para todas las formas de actividad social.</p><p><strong>-Sobre la educación religiosa: </strong>La educación debe desarrollar en la juventud una pasión por el bien y un odio por mal. El profesor está obligado a entender que esto es un efecto de correspondencia o falta de conformidad con la voluntad de <a href=\"https://formacioncatolica.org/este-es-el-cordero-de-dios/\">Dios</a>.</p><p>«Uno de los defectos o vicios de la moderna pedagogía, es la reducción de la religión a un puro sentimiento. Por esta razón, no se quiere hablar con los niños sobre, o incluso nombrar, las verdades eternas de la muerte, el juicio y mucho menos, infierno» decía el Santo.</p><p>Para San Juan Bosco ese difícil arte de educar se centra, por una parte, en la <em>promoción y el fomento</em> de una serie de acciones y actitudes que un joven necesita para alcanzar la virtud:</p><p>1- Conocimiento de Dios<br>2- La obediencia a sus padres y educadores<br>3- El respeto a los lugares sagrados y a los ministros del Señor<br>4- La lectura espiritual y la Palabra de Dios<br>5- La devoción a María Santísima</p><p>Por otra parte, según san Juan Bosco, en el evitar y huir de una serie de circunstancias y situaciones:</p><p>1- El ocio<br>2- Las malas compañías<br>3- Las malas conversaciones<br>4- El escándalo</p><p>La promoción y fomento de estas acciones y actitudes tiene, originalmente, su lugar natural y principalísismo en la familia, «Iglesia doméstica», porque el amor de los padres <em>dispone y habilita el corazón del hijo</em> para la recepción del bien y de las verdades que los padres le comunican. </p><p>Para Don Bosco la educación se expresa con aquel lenguaje del amor que va conquistando el corazón del discípulo y ejerciendo sobre él gran influencia, permitiendo al niño, al educando, aquel conocimiento experimental simple y vital por el cual el niño se nutre de quien le dice las cosas y de quien se las muestra. <strong>Se trata de un conocimiento que comporta una unión intencional del niño muy especialmente con sus padres, pero también con los educadores buenos por la que, además, queda vinculado a aquel que le dice qué y cómo son las cosas y que, por naturaleza, tiene su lugar propio de adquisición: la familia fundada en el matrimonio indisoluble entre un hombre y una mujer.</strong></p><p>En su obra <em>El joven cristiano</em>, san Juan Bosco incluye, finalmente, algunos consejos prácticos para la vida concreta y para la vida espiritual de niños y jóvenes que son también de gran interés y manifiestan, nuevamente, el profundo conocimiento que el santo tenía de las muchas necesidades pero también de la vitalidad y del deseo de bien propios de la psicología infantil y juvenil.</p><p><strong>Las virtudes principales propias de la infancia y de la primera juventud son, según san Juan Bosco, la piedad y la oración, la obediencia y la pureza,</strong> por un lado; y, por el otro, algunas virtudes particulares propias de la templanza y de la fortaleza que los niños más mayores y los jóvenes particularmente necesitan para huir sobre todo de las tentaciones del ocio y de las malas compañías. <strong>Esas virtudes son el estudio, la modestia, el ejercicio en las artes «mecánicas y liberales», el trabajo doméstico, el juego y un adecuado ejercicio físico y, también, el ayuno para los niños más mayores.</strong></p><p>Y todo ello bajo la guía y el concurso de la gracia divina, pues, además de corregir y ordenar las inclinaciones desordenadas y fomentar y ordenar las buenas desde la más tierna infancia, sobre todo, lo que la educación persigue es «<em>iluminar el entendimiento y fortalecer la voluntad con las verdades sobrenaturales y los medios de la gracia, sin la cual no es posible dominar las pervesas inclinaciones y alcanzar la debida perfección educativa de la Iglesia</em>». </p><p>Huyendo por ello de todo naturalismo pedagógico que «<em>de cualquier modo excluya o merme la formación sobrenatural cristiana en la instrucción de la juventud</em>»; y huyendo además de todo método de educación que «<em>se funde, total o parcialmente, en la negación o en el olvido del pecado original y de la gracia, y, por consiguiente, sobre las solas fuerzas de la naturaleza humana</em>».<strong> Es por esta razón que san Juan Bosco insiste repetida y encarecidamente en la necesidad de la recepción frecuente de los sacramentos de la <a href=\"https://formacioncatolica.org/pasos-para-una-buena-confesion-el-demonio-busca-que-no-te-confieses-o-que-te-confieses-mal/\">Confesión</a> y de la <a href=\"https://formacioncatolica.org/por-que-el-diablo-declaro-la-guerra-al-celibato-el-matrimonio-y-la-eucaristia/\">Eucaristía</a>.</strong></p>","thumbnail_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/Los-santos-educan.jpg","author":"FormacionCatolica.org","published_at":"2024-01-30 16:00:40","tags":[{"id":18,"name":"Vida Cristiana","slug":"vida-cristiana"}]},"message":null}