{"success":true,"data":{"id":756,"title":"Confidentes del Sagrado Corazón de Jesús: Santa Liduvina de Schiedam","slug":"confidentes-del-sagrado-corazon-de-jesus-santa-liduvina-de-schiedan","excerpt":"Patrona de los enfermos crónicos. Nos enseña a aprovechar la enfermedad para pagar nuestros pecados, convertir pecadores y conseguir el cielo.","content_html":"<p><em>Esta santa es la Patrona de los enfermos crónicos. Ella nos enseña a aprovechar nuestras enfermedades para pagar nuestros pecados, convertir pecadores y conseguir un gran premio en el cielo. El decreto de Roma al declararla santa dice: Santa Liduvina fue «un prodigio de sufrimiento humano y de paciencia heroica».</em></p><p>Liduvina nació en Schiedam, Holanda, en 1380. Su padre era pobre y tenía por oficio el cuidar estancias.<strong> Hasta los 15 años Liduvina era una muchacha cualquiera de su edad: alegre, simpática, buena e incluso muy bonita. </strong>Pero en aquel año su vida cambió completamente. Un día, después de jugar con sus amigos iban a patinar y en el camino cayó al hielo partiéndose la columna vertebral.</p><p><strong>La muchacha empezó desde entonces un terrible martirio. Continuos vómitos, jaquecas, fiebre intermitente y dolores por todo el cuerpo la martirizaban todo el día.</strong> En ninguna posición podía descansar. La altísima fiebre le producía una sed insaciable. Los médicos declararon que su enfermedad no tenía cura alguna. </p><p><strong>Liduvina se desesperaba en esa cama inmóvil, y se ponía a llorar y a preguntar a <a href=\"https://formacioncatolica.org/el-mayor-atributo-de-dios-su-misericordia-divina/\" class=\"yoast-seo-link\">Dios</a> por qué le había permitido tan horrible martirio.</strong> Pero un día <a href=\"https://formacioncatolica.org/el-mayor-atributo-de-dios-su-misericordia-divina/\" class=\"yoast-seo-link\">Dios</a> le dio un gran regalo: nombraron de párroco de su pueblo a un verdadero santo, el Padre Pott. <strong>Este virtuoso sacerdote lo primero que hizo fue recordarle que «Dios al árbol que más lo quiere más lo poda, para que produzca mayor fruto y a los hijos que más ama más los hace sufrir». </strong>Le colocó en frente de la cama un crucifijo, pidiéndole que de vez en cuando mirara a <a href=\"https://formacioncatolica.org/cruz-gloriosa-la-devocion-a-la-santa-cruz/\" class=\"yoast-seo-link\">Jesús crucificado</a> y se comparara con Él y pensara que si Cristo sufrió tanto, debe ser que el sufrimiento lleva a la <a href=\"https://formacioncatolica.org/la-meta-es-el-cielo-formar-a-la-juventud-en-la-santidad/\" class=\"yoast-seo-link\">santidad</a>, pues ella llegó a pensar que sus sufrimientos eran peores que los de Cristo. </p><p>En adelante ya no volvió más a pedir a Dios que le quitara sus <a href=\"https://formacioncatolica.org/por-que-dios-permite-los-sufrimientos/\" class=\"yoast-seo-link\">sufrimientos</a>,<strong> sino que se dedicó a pedir a Nuestro Señor que le diera valor y amor para sufrir como Jesús por la conversión de los pecadores, y la salvación de las <a href=\"https://formacioncatolica.org/curso-almas-purgatorio/\" class=\"yoast-seo-link\">almas</a>.</strong></p><blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-style-plain\"><p>Descubrió que su «vocación» era ofrecer sus padecimientos por la conversión de los pecadores</p></blockquote><p><img src=\"/uploads/images/b17919acc6498b7d9f65511c11bf6a37-f9a6.jpg\" class=\"jodit_focused_image jodit_left\" style=\"float: left; margin: 0.25rem 1.5rem 1rem 0px; width: 50%; height: auto;\">Santa Liduvina llegó a amar de tal manera sus sufrimientos que repetía:<strong> «Si bastara rezar una pequeña oración para que se me fueran mis dolores, no la rezaría». </strong>Descubrió que su «vocación» era ofrecer sus padecimientos por la conversión de los pecadores. Se dedicó a meditar fuertemente en la <a href=\"https://formacioncatolica.org/la-pasion-de-cristo-exagero-mel-gibson-la-escena-de-la-flagelacion/\" class=\"yoast-seo-link\">Pasión y Muerte de Jesús</a>. Y en adelante sus sufrimientos se le convirtieron en una fuente de gozo espiritual y en su «arma» y su «red» para apartar pecadores del camino hacia el <a href=\"https://formacioncatolica.org/04-el-infierno/\" class=\"yoast-seo-link\">infierno</a> y llevarlos hacia el <a href=\"https://formacioncatolica.org/de-la-danza-al-claustro-pasos-en-direccion-al-cielo/\" class=\"yoast-seo-link\">cielo</a>.<strong> Decía que la <a href=\"https://formacioncatolica.org/por-que-debemos-ayunar-los-catolicos-antes-de-recibir-la-sagrada-comunion/\" class=\"yoast-seo-link\">Sagrada Comunión</a> y la meditación en la Pasión de Nuestro Señor eran las dos fuentes que le concedían valor, alegría y paz.</strong></p><p><a href=\"/uploads/images/santa-liduvina.jpg\"><img src=\"/uploads/images/santa-liduvina.jpg\" alt=\"\"></a></p><p>La enfermedad fue invadiendo todo su cuerpo. Una llaga le fue destrozando la piel. Perdió la vista por un ojo y el otro se volvió tan sensible a la luz que no soportaba ni siquiera el reflejo de la llama de una vela. Estaba completamente paralizada y solamente podía mover un poco el brazo izquierdo. <strong>En los fríos terribles del invierno de Holanda quedaba a veces en tal estado de enfriamiento que sus lágrimas se le congelaban en la mejilla</strong>. En el hombro izquierdo se le formó un absceso dolorosísimo y la más aguda neuritis (o inflamación de los nervios) le producía dolores casi insoportables. Parecía que ya en vida estuviera descomponiéndose como un cadáver. <strong>Pero nadie la veía triste o desanimada, sino todo lo contrario: feliz por lograr sufrir por amor a Cristo y por la conversión de los pecadores.</strong> Y cosa rara: a pesar de que su enfermedad era tan destructora, se sentía a su alrededor un aroma agradable y que llenaba el alma de deseos de rezar y de meditar.</p><p>Cuentan las antiguas crónicas que recién paralizada una noche Liduvina soñó que Nuestro Señor le proponía: <em>«Para pago de tus pecados y conversión de los pecadores, ¿qué prefieres, 38 años tullida en una cama o 38 horas en el purgatorio?». Y que ella respondió: «prefiero 38 horas en el purgatorio». Y sintió que moría que iba al purgatorio y empezaba a sufrir. Y pasaron 38 horas y 380 horas y 3,800 horas y su martirio no terminaba, y al fin preguntó a un ángel que pasaba por allí, «¿Por qué Nuestro Señor no me habrá cumplido el contrato que hicimos? Me dijo que me viniera 38 horas al purgatorio y ya llevo 3,800 horas\". El ángel fue y averiguó y volvió con esta respuesta: «¿Qué cuántas horas cree que ha estado en el Purgatorio? ¿Sabe cuánto hace que Ud. se murió? No hace todavía cinco minutos que se murió. Su cadáver todavía está caliente y no se ha enfriado. Sus familiares todavía no saben que Ud. se ha muerto. ¿No han pasado cinco minutos y ya se imagina que van 3,800?». Al oír semejante respuesta, Liduvina se asustó y gritó: Dios mío, prefiero entonces estarme 38 años tullida en la tierra. Y despertó. Y en verdad estuvo 38 años paralizada y a quienes la compadecían les respondía: «Tengan cuidado porque la Justicia Divina en la otra vida es muy severa. No ofendan a Dios, porque el castigo que espera a los pecadores en la eternidad es algo terrible, que no podemos ni imaginar».</em></p><p>En 1421, o sea 12 años antes de su muerte, las autoridades civiles de Schiedam (su pueblo) publicaron un documento que decía: <strong>«Certificamos por las declaraciones de muchos testigos presenciales, que durante los últimos siete años, Liduvina no ha comido ni bebido nada, y que así lo hace actualmente. Vive únicamente de la Sagrada Comunión que recibe»</strong>.</p><blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-style-plain\"><p>Y como principal galardón por sus sufrimientos aquí en la tierra pudo besar en una ocasión la herida del Corazón de Nuestro Señor.</p></blockquote><p>Santa Liduvina, paralizada y sufriendo espantosamente en su lecho de enferma, recibió de Dios los dones de anunciar el futuro a muchas personas y de curar a numerosos enfermos, orando por ellos. <strong>A los 12 años de estar enferma y sufriendo, empezó a tener éxtasis y visiones.</strong> Mientras el cuerpo quedaba como sin vida, en los éxtasis conversaba con Dios, con la <a href=\"https://formacioncatolica.org/introduccion-consagracion/\" class=\"yoast-seo-link\">Santísima Virgen</a> y con su <a href=\"https://formacioncatolica.org/existe-orden-entre-los-angeles/\" class=\"yoast-seo-link\">Ángel de la Guarda</a>. Unas veces recibía de Dios la gracia de poder presenciar los sufrimientos que <a href=\"https://formacioncatolica.org/07-creo-en-jesucristo-hijo-de-dios/\" class=\"yoast-seo-link\">Jesucristo</a> padeció en su <a href=\"https://formacioncatolica.org/meditaciones-de-san-alfonso-maria-de-ligorio-para-la-novena-antes-de-navidad/\" class=\"yoast-seo-link\">Santísima Pasión</a>. Otras veces contemplaba los sufrimientos de las <a href=\"https://formacioncatolica.org/curso-almas-purgatorio/\" class=\"yoast-seo-link\">almas del purgatorio</a>, y en algunas ocasiones le permitían ver algunos de los goces que nos esperan en el cielo. <strong>Y como principal galardón por sus sufrimientos aquí en la tierra pudo besar en una ocasión la herida del<a href=\"https://formacioncatolica.org/la-reparacion-alma-de-la-consagracion/\" class=\"yoast-seo-link\"> Corazón de Nuestro Señor</a>. </strong></p><p>Cambiaron al santo párroco que tanto la ayudaba, por otro menos santo y menos comprensivo, quien empezó a decir que Liduvina era una mentirosa que inventaba lo que decía. El pueblo se levantó en revolución para defender a su santa y las autoridades para evitar problemas, nombraron una comisión investigadora compuesta por personalidades muy serias. <strong>Los investigadores declararon que ella decía toda la verdad y que su caso era algo extraordinario que no podía explicarse sin una intervención sobrenatural. Y así la fama de la santa creció y se propagó</strong>.</p><p>En los últimos siete meses Santa Liduvina no pudo dormir ni siquiera una hora a causa de sus tremendos dolores. <strong>Pero no cesaba de elevar su oración a Dios</strong>, <strong>uniendo sus sufrimientos a los padecimientos de Cristo en la <a class=\"yoast-seo-link\" href=\"https://formacioncatolica.org/santa-cruz-dulce-madero-dulces-clavos/\">Cruz</a>.</strong> Y el 14 de abril de 1433, día de <a class=\"yoast-seo-link\" href=\"https://formacioncatolica.org/pascua-alegria-resurreccion/\">Pascua de Resurrección</a> poco antes de las tres de la tarde, pasó santamente a la eternidad. <strong>Pocos días antes contempló en una visión que en la eternidad le estaban tejiendo una hermosa corona de premios.</strong> Pero aun debía sufrir un poco. En esos días llegaron unos soldados y la insultaron y la maltrataron. <strong>Ella ofreció todo a Dios con mucha paciencia y luego oyó una voz que le decía: «con esos sufrimientos ha quedado completa tu corona. Puedes morir en paz».</strong></p><p style=\"text-align: right;\"><strong><em>Festividad: 14 de abril.</em></strong></p>","thumbnail_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/Santa-Liduvina-1.jpg","author":"FormacionCatolica.org","published_at":"2021-06-25 10:37:31","tags":[{"id":6,"name":"Modelos de Vida","slug":"modelos-de-vida"}]},"message":null}