{"success":true,"data":{"id":718,"title":"Cinco caminos de penitencia según San Juan Crisóstomo","slug":"cinco-caminos-de-penitencia-segun-san-juan-crisostomo","excerpt":"San Juan Crisóstomo nos enseña que \r\nexisten ciertamente muchos, distintos y diferentes caminos de penitencia, y todos ellos conducen al Cielo. En este articulo citaremos 5 recomendaciones del santo.","content_html":"<p>San Juan Crisóstomo nos enseña que existen ciertamente muchos, distintos y diferentes caminos de penitencia, y todos ellos conducen al Cielo. </p><h2>1- Acusación de los pecados</h2><p>El primer camino de <a href=\"https://formacioncatolica.org/homilia-diaria-cuaresma-es-tiempo-de-penitencia/\" class=\"yoast-seo-link\">penitencia</a> consiste en la acusación de los pecados: Confiesa primero tus pecados, y serás justificado. Por eso dice el salmista: Propuse: «Confesaré al Señor mi culpa» y tú perdonaste mi culpa y mi pecado. <strong>Condena, pues, tú mismo, aquello en lo que pecaste, y esta confesión te obtendrá el perdón ante el Señor, pues, quien condena aquello en lo que faltó, con más dificultad volverá a cometerlo</strong>; haz que tu conciencia esté siempre despierta y sea como tu acusador doméstico, y así no tendrás quien te acuse ante el tribunal de Dios. Este es un primer y óptimo camino de <a href=\"https://formacioncatolica.org/19-la-penitencia/\" class=\"yoast-seo-link\">penitencia</a> (necesario para el perdón de los pecados).<br></p><h2>2- Perdonar las ofensas de nuestro prójimo</h2><p>Hay también otro, no inferior al primero, <strong>que consiste en perdonar las ofensas que hemos recibido de nuestros enemigos,</strong> de tal forma que, poniendo a raya nuestra ira, olvidemos las faltas de nuestros hermanos; obrando así, obtendremos que Dios perdone aquellas deudas que ante él hemos contraído; he aquí, pues, un segundo modo de expiar nuestras culpas.<strong> «Porque si perdonáis a los demás sus culpas –dice el Señor–, también vuestro Padre del cielo os perdonará a vosotros».</strong></p><blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large is-style-plain\"><p>No te quedes ocioso, antes procura caminar cada día por la senda de estos caminos</p></blockquote><h2><br>3- La oración</h2><p>¿Quieres conocer un tercer camino de penitencia? Lo tienes en la <a href=\"https://formacioncatolica.org/presentacion-de-el-camino-de-la-oracion/\" class=\"yoast-seo-link\">oración</a> ferviente y continuada, que brota de lo íntimo del corazón.</p><h2>4- La limosna</h2><p>Si deseas que te hable aún de un cuarto camino, te diré que lo tienes en la limosna: <strong>ella posee una grande y extraordinaria virtualidad.</strong></p><h2>5- La humildad</h2><p><a href=\"/uploads/images/El-penitente.jpg\"><img src=\"/uploads/images/El-penitente.jpg\" alt=\"\" class=\"jodit_right\" style=\"width: 50%; height: auto; float: right; margin: 0.25rem 0px 1rem 1.5rem;\"></a></p><p>También, si eres humilde y obras con modestia, en este proceder encontrarás, no menos que en cuanto hemos dicho hasta aquí, un modo de destruir el pecado: <strong>De ello tienes un ejemplo en aquel publicano, que, si bien no pudo recordar ante Dios su buena conducta</strong>, en lugar de buenas obras presentó su humildad y se vio descargado del gran peso de sus muchos pecados.</p><p>Te he recordado, pues, cinco caminos de penitencia: <strong>primero, la acusación de los pecados; segundo, el perdonar las ofensas de nuestro prójimo; tercero, la oración; cuarto, la limosna; y quinto, la humildad.</strong></p><p>No te quedes, por tanto, ocioso, antes procura caminar cada día por la senda de estos caminos: ello, en efecto, resulta fácil, y no te puedes excusar aduciendo tu pobreza, pues, aunque vivieres en gran penuria, podrías deponer tu ira y mostrarte humilde, podrías orar asiduamente y confesar tus pecados; la pobreza no es obstáculo para dedicarte a estas prácticas. Pero, ¿qué estoy diciendo? <strong>La pobreza no impide de ninguna manera el andar por aquel camino de penitencia que consiste en seguir el mandato del Señor, distribuyendo los propios bienes</strong> –hablo de la limosna–, pues esto lo realizó incluso aquella viuda pobre que dio sus dos pequeñas monedas.</p><p>Ya que has aprendido con estas palabras a sanar tus heridas, decídete a usar de estas medicinas, y así, recuperada ya tu salud, podrás acercarte confiado a la mesa santa y salir con gran gloria al encuentro del Señor, rey de la gloria,<strong> y alcanzar los bienes eternos por la gracia, la misericordia y la benignidad de nuestro Señor Jesucristo.</strong></p><p><strong><em>San Juan Crisóstomo, Homilía sobre el diablo tentador (2, 6: PG 49, 263-264).</em></strong></p>","thumbnail_url":"https://formacioncatolica.org/uploads/images/san-jeronimo-penitente-atribuido-a-mateo-cerezo-real-academi-521f.jpg","author":"FormacionCatolica.org","published_at":"2021-03-18 15:16:09","tags":[{"id":10,"name":"Culto y Espiritualidad","slug":"culto-y-espiritualidad"},{"id":12,"name":"Doctrina","slug":"doctrina"}]},"message":null}