fbpx
Octavo, Noveno y Décimo mandamiento. ¿Creemos que existe alguna verdad? La experiencia nos dice que el hombre, sin la verdad, se mueve en el vacío, vive desorientado.

Compendio, números 521 a 533

Introducción

¿Creemos que existe alguna verdad? La experiencia nos dice que el hombre, sin la verdad, se mueve en el vacío, vive desorientado. Porque existe la verdad y el ser humano está hecho para encontrarla, es posible asentar la vida sobre certezas que orientan la existencia y el actuar del hombre. ¿Cómo acceder a la verdad? ¿Cuáles son las exigencias para encontrarla?

«Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios».

Mt 5, 8

Exposición de la fe

1.     El octavo mandamiento: No darás falso testimonio ni mentirás

El octavo mandamiento trata del amor a la verdad. De buscar la verdad, de decir la verdad y de difundir la verdad. Que es también la verdad del Evangelio.

 (Leer nn. 521 y 522)

Prohíbe tres tipos de cosas: el mentir, el pensar o el hablar mal del prójimo y el adular para sacar provecho. Cuando se hace daño a alguien, hay que reparar el daño causado.

 (Leer  n. 523)

El respeto a la verdad conocida impone algunas obligaciones. Hay que medir lo que se puede decir de lo que no, lo que se puede revelar o no. Hay profesiones o situaciones que exigen guardar en secreto lo que se sabe.

(Leer n. 524)

En el caso de los medios de comunicación, hay obligaciones especiales de decir la verdad y no hacer daño injustamente.

(Leer n. 525)

2.    El noveno mandamiento: No consentirás pensamientos ni deseos impuros

El noveno mandamiento defiende la castidad del corazón. Invita a evitar las imaginaciones y los deseos contra la castidad.

 (Leer nn. 527 y 528)

Para vivirlo bien, es necesario limpiar las intenciones y la mirada, apartar lo que enturbia y pedir la ayuda del Señor.

(Leer n. 529)

El respeto que el cristiano tiene por su cuerpo y por el de los demás, por las fuentes de la vida y por la sexualidad, se manifiesta también en el pudor, que protege la intimidad de la persona. El erotismo convierte todo en mercería, atenta contra las personas y deforma la capacidad de amar.

 (Leer n. 530)

3.    El décimo mandamiento: No codiciarás los bienes ajenos

La envidia es una de las cosas que más inquieta y entristece. Si se deja crecer, el deseo de tener y de ser más puede absorber las fuerzas de la vida y lleva fácilmente al egoísmo, al endurecimiento del corazón y a la injusticia.

(Leer n. 531)

Para la vida humana y para la atención de los demás son necesarios algunos bienes. Es lógico quererlos, pero guardando un orden. No se puede amar los bienes más que a Dios y no se puede poner en el lugar de Dios. El cristiano es invitado a poner su confianza en Dios, no en los bienes humanos, y esto se puede vivir con gran radicalidad. Es la pobreza evangélica.

(Leer n. 532)

No hay que dejar que otros deseos apaguen o deformen el deseo fundamental que ha puesto Dios en el corazón del hombre.

(Leer n. 533)

Para profundizar

  • Leer alguno de estos tres mandamientos en el Catecismo de la Iglesia Católica. Octavo mandamiento, números 2464 a 2503. Noveno mandamiento, números 2514 a 2527. Décimo mandamiento, números 2534 a 2550.
  • Tener en cuenta la importancia y la necesidad de ser veraz con mi familia, mis amigos y con todos los que me relaciono diariamente y así contribuir a que resplandezca la verdad en la sociedad.
  • No dejarse llevar por deseos ilícitos.

Hablar con Dios

«Señor, tú que te complaces en habitar en los limpio y sinceros de corazón; concédenos vivir de tal modo la vida de la gracia que merezcamos tenerte siempre con nosotros. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén».

Misal Romano, oración colecta del VI domingo del tiempo ordinario

PREGUNTAS

  • ¿Qué prohíbe y qué pide el octavo mandamiento?
  • ¿Cuáles son las obligaciones de los medios de comunicación?
  • ¿Qué prohíbe y qué pide el noveno mandamiento?
  • ¿Qué es el pudor y por qué lo viven los cristianos?
  • ¿Qué prohíbe y qué pide el décimo mandamiento?

Padre Miguel Martínez

Sacerdote. De la Comunidad Misionera de Jesús en la Diócesis de Ciudad del Este. Mi apostolado principal ha sido la formación de la juventud y de los laicos en general. Mis áreas de interés en el estudio son la Filosofía, la Liturgia y las Sagradas Escrituras.

Ver todas las entradas

Comentar

You have to agree to the comment policy.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.