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Sexto mandamiento. El cristiano mira el ejercicio de la sexualidad como expresión del amor de los esposos y fuente de la vida humana.

Compendio, números 487 a 502

Introducción

¿Por qué la moral sexual cristiana es tan clara? ¿Por qué el cristiano siempre integra la vida sexual en el matrimonio y abierta a la vida? El cristiano mira el ejercicio de la sexualidad como expresión del amor de los esposos y fuente de la vida humana. Esa es su dignidad y su orden moral.

«Porque esta es la voluntad de Dios: vuestra santificación; que os alejéis de la fornicación, que cada uno de vosotros sepa poseer su cuerpo con santidad y honor, y no dominado por la pasión, como hacen los gentiles que no conocen a Dios».

1 Tes 4, 3-5

Exposición de la fe

1.     El sexto mandamiento: No cometerás actos impuros. La virtud de la castidad

Hombre y mujer se complementan y se sienten llamados a una unión de amor.

 (Leer n. 487).

La castidad es la virtud que integra y ordena la sexualidad conforme a la vocación a la que Dios nos ha llamado. Se vive tanto en el matrimonio como en el celibato.

 (Leer  nn. 488 y 491).

Se va creciendo  progresivamente en la libertad a medida que nos conocemos más a nosotros mismos y dominamos nuestras pasiones e inclinaciones con la ayuda de la gracia. La sexualidad es una de esas pasiones que tiene que ser en cierta forma dominada. Hay que aprender a negarse en unas cosas y a exigirse en otras. Eso es la ascesis, que hace crecer las virtudes.

(Leer nn. 489 y 490).

2.    El sexto mandamiento y el amor conyugal

El sexto mandamiento tiene tanta importancia por su estrecha relación con las fuentes del amor conyugal y de la vida. Por eso son graves los pecados contra el sexto mandamiento.

 (Leer nn. 492 y 493).

Siendo un asunto tan importante para la vida personal y social, la autoridad civil tiene que promover la adecuada educación y respeto.

(Leer n. 494).

El amor conyugal está basado en la entrega mutua que se declara con el consentimiento matrimonial, y tiene unas propiedades o bienes:

  • unidad (un hombre con una mujer),
  • fidelidad (contraria al adulterio),
  • indisolubilidad (contraria al divorcio),
  • apertura a la fecundidad (vivir la sexualidad como es, abierta a la vida).

Sin compromiso o sin esos bienes, se ofende al matrimonio.

(Leer nn. 495 y 502)

En el acto conyugal se expresa la entrega de los esposos y la transmisión de la vida. Las dos cosas tienen que ir unidas: compromiso de amor y donación de la vida. Este aspecto es clave en el matrimonio y la sexualidad.

(Leer n. 496)

3.    La fecundidad humana

El matrimonio es un santuario de amor y de vida. Cada nueva vida es un gran don de Dios y hay que recibirla con alegría y generosidad.

(Leer n. 500).

La vida es un gran don, y así hay que verlo siempre. Atendiendo a la paternidad responsable, los esposos pueden regular la natalidad usando métodos naturales. En cambio, es inmoral impedir la concepción artificialmente, puesto que se alteraría el significado del acto sexual.

(Leer nn. 497 y 498).

La inseminación y la fecundación artificial separan la unión conyugal y la procreación y manipulan artificialmente la vida, por eso se las considera inmorales. Las personas que no pueden tener hijos pueden adoptar o buscar otras formas de expresar su paternidad en la atención a los demás.

(Leer nn. 499 y 501).

Para profundizar

  • Leer los capítulos 5 y 6 de la carta de san Pablo a los Efesios.
  • Juan Pablo II escribió en 1995 la encíclica Evangelium vitae, sobre el significado de todos los aspectos y momentos de la vida del hombre.
  • Valorar y respetar mi propio cuerpo y el de los demás como Templo del Espíritu Santo, y la sexualidad como expresión de amor y compromiso con la transmisión de la vida.
  • Contribuir a difundir una civilización del amor, de la familia y de la vida.

Hablar con Dios

«Oh Dios, que has preparado bienes inefables para los que te aman; infunde tu amor en nuestros corazones, para que, amándote en todo y sobre todas las cosas, consigamos alcanzar tus promesas, que superan todo deseo. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén».

Misal Romano, oración colecta del XX domingo del tiempo ordinario

PREGUNTAS

  • ¿Qué es la castidad?
  • ¿Por qué hay que ejercitarse en esta virtud?
  • ¿Qué pide el sexto mandamiento y qué prohíbe?
  • ¿Cuáles son los dos significados del acto conyugal?
  • ¿Cómo reciben los cristianos a los hijos?
  • ¿Qué piensa la Iglesia sobre la fecundación artificial?

Padre Miguel Martínez

Sacerdote. De la Comunidad Misionera de Jesús en la Diócesis de Ciudad del Este. Mi apostolado principal ha sido la formación de la juventud y de los laicos en general. Mis áreas de interés en el estudio son la Filosofía, la Liturgia y las Sagradas Escrituras.

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